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Todas las historias de amor son cuentos de fantasmas.


«Elegimos lo que merecemos...nuestros líderes y nuestro gobierno somos nosotros, todos nosotros, de manera que si ellos son corruptos y débiles es porque nosotros lo somos.»

«Es la clave de la vida moderna. Si eres inmune al aburrimiento no hay literalmente nada que no puedas conseguir.»

«¿Y si lo único que pasaba era que él estaba destinado desde su nacimiento a vivir a la sombra del Miedo y la Desesperación Totales, y que todas sus supuestas actividades no eran más que intentos patéticos de distraerlo de lo inevitable?»

«Está claro que el miedo es un tipo de estrés. El tedio es como el estrés pero constituye una Categoría de Desdicha aparate.»

«Puede que ni siquiera fuera capaz de conocer su propio corazón ni de leerse y conocerse a sí mismo.»

«Engendrada en un coche y nacida en otro. Arrastrándose en sueños para ver su propia concepción.»

«En cierto sentido los americanos estamos locos. Nos inmortalizamos a nosotros mismos. No nos consideramos ciudadanos, partes de algo mayor hacia lo cual tenemos unas responsabilidades profundas.»

«Por ejemplo, desde que empecé ya he dicho 3292 palabras. Me refiero a 3292 palabras hasta el punto de decir “por ejemplo”, pero 3302 si contamos la frase de ejemplo que también he contado.»

«Todo el mundo que me conoce o que sabe que existo se va a morir, y a su vez todo el mundo que conoce a esa gente o que es remotamente posible que haya oído hablar de mí también se va a morir, y así sucesivamente, y todas esas lápidas y monumentos que hemos plantado para asegurarnos de que se nos recuerde, durarán...¿cuánto? ¿Cien años? ¿Doscientos...? Y entonces se desplomarán, y la hierba y los insectos que se alimentarán de mi descomposición también se morirán, igual que su descendencia;»

«Nos falta menos de un millón de respiraciones para alcanzar una extinción más completa de la que somos capaces de imaginar.»

«Casi daba la impresión de que el corazón quería escaparse de tu atención.»

David Foster Wallace (El rey pálido, 2011)

Cosas interesantes que se aprenden de la mano de David Foster Wallace

(Barcelona, 2013)
—Que por más inteligente que te creas, eres siempre mucho menos inteligente que eso.
—Que dormir puede ser una forma de escape emocional y que con un esfuerzo sostenido se puede abusar de esa actividad.
—Que la falta intencionada de sueño también puede ser un escape emocional del que abusar.
—Que una persona no te tiene que gustar para aprender algo de él/ella/ello.
—Que el aislamiento no es una función de la soledad.
—Que es posible enojarse tanto que realmente llegas a verlo todo rojo.
—Que es posible aprender cosas valiosas de una persona estúpida.
—Que requiere esfuerzo prestar atención a cualquier estímulo durante más de unos pocos segundos.
—Que las actividades se convierten perversamente en mucho menos aburridas si te concentras lo suficiente en ellas.
—Que si hay bastante gente en una habitación en silencio bebiendo café es posible reconocer el sonido del vapor que sale del café. 
—Que a veces los seres humanos sólo tienen que sentarse en un sitio y eso ya les duele.
—Que te importará muy poco lo que los demás piensen de ti cuando te des cuenta de lo poco que piensan en ti.
—Que existe algo llamado bondad en estado puro, sin aleaciones y sin agendas.
—Que es posible caer dormido durante un ataque de ansiedad.
—Que concentrarse intensamente en cualquier cosa es un trabajo muy duro.
—Que los gatos cogerán, de hecho, una violenta diarrea si les das leche, o sea, lo contrario de la imagen popular sobre los gatos y la leche.
—Que simplemente es mucho más agradable estar contenta que indignado.
—Que el noventa y nueve por ciento del pensamiento de los pensadores compulsivos versa sobre sí mismos; que el noventa y nueve por ciento de ese pensamiento sobre sí mismos consiste en imaginarse y luego aprestarse a las cosas que están a punto de sucederles, y luego, extrañamente, si dejan de pensar en eso, el cine por cien de las cosas en que ocupan el noventa y nueve por ciento de su tiempo y energía imaginando y preparándose para todas las contingencias y consecuencias que de ellas se puede derivar, jamás son buenas.
—Que las madres de algunas personas no les han enseñado a cubrirse la boca o girarse antes de estornudar.
—Que nadie que haya estado en la cárcel vuelve a ser el mismo.
—Que se necesita mucho valor para mostrarse débil.
—Que no hay que pegarle a nadie aunque se tenga muchas ganas de hacerlo.
—Que ningún instante individual y concreto es en sí mismo insoportable.
—Que el cliché «No sé quién soy» resulta ser, por desgracia, algo más que un cliché.
—Que los demás pueden ver en ti cosas que tú ni siquiera sospechas, incluso aunque sean estúpidos.
—Que todo el mundo es idéntico en su secreta y callada creencia de que en el fondo es distinto de todos los demás.
—Que eso no es necesariamente perverso.
—Que acaso no existan los ángeles, pero que hay gente que podrían ser ángeles.
—Que Dios –a menos que seas Charles Heston o estés confuso, o ambas cosas– habla y actúa exclusivamente por medio de los seres humanos, en el caso de que Dios exista. 
(La broma infinita, 1996)

200/1.213 de broma.

Las primeras doscientas páginas de La broma infinita... 

«El peco se me agita como una secadora llena de zapatos. Compongo lo que espero que les parecerá una sonrisa.»
 
«Sus dedos parecen copular mientras mi propia serie de equis manual se disuelve como me aferro a los lados de mi silla.»
 
«Aumenta el conocido pánico de sentirme rechazado y el pecho me sube y me baja. Concentro la energía en permanecer absolutamente en silencio en la silla, vacío, mis ojos son dos grandes y pálidos ceros. Así he arrancado promesas a más de uno.»


«La nota también huele a Emboscada» 
 
«Yo no soy una máquina. Siento y creo. Tengo opiniones. Algunas son interesantes. Podría, si ustedes me lo periten, hablar y hablar. Hablemos de cualquier cosa. Creo que se ha minimizado la influencia de Kierkegaard en Camus. Creo que es muy posible que Dennis Gabor hay sido el Anticristo. Creo que Hobbes no es más que un Rosseau entrevisto en un espejo oscuro. Creo, con Hegel, que la trascendencia es absorción. Creo que les podría batir a ustedes, caballeros, sin el menor esfuerzo –digo–. No soy un creatus prefabricado, condicionado y criado para una sola función. Apuesto a que he leído más que ustedes. No se crean que no lo he hecho. Devoro bibliotecas.»
 
«No por nada Orin dijo que la gente de aquí cuando sale al aire libre sólo se mueve en vectores que van de un aire acondicionado a otro aire acondicionado. El sol es un martillo. Puedo sentir que un lado de mi cara empieza a cocerse. El cielo azul es lustroso y está henchido de calor, unos pocos y finos cirrocúmulos trasquilados desperdigan filamentos como cabellos.»

«Era una de esas chicas fatalmente bonitas y tenía una rigurosa núbil y fantasmagórica que se deslizaba en todas los sudorosos vericuetos de las poluciones nocturnas de los miembros del instituto.»

«Te diré que Dios parece tener un estilo de dirección técnica que a mí no me gusta nada. Yo soy bastante antimuerte. Y Dios da toda la impresión de ser bastante pro-muerte. No sé cómo nos vamos a poner de acuerdo al respecto él y yo, Bubú.»

«Para Orín Incandenza, número 71, la mañana es la noche del alma.»

«El sol es como una visión del infierno a través de una siniestra cerradura. No hay nadie más.»

«Le encanta colocarse en secreto, pero un secreto aún mayor es que le gusta tanto el secreto como el hecho de colocarse.»

«Estoy empezando a ver que la sensación que producen las peores pesadillas, una sensación que no se puede experimentar dormido ni despierto, es idéntica a la mismísima forma en que se manifiestan esa peores pesadillas: la toma de conciencia intraonírica y repentina de que la misma esencia y el mismo meollo de las pesadillas han estado siempre presentes en uno, incluso cuando se está despierto…, simplemente…no se es consciente de ellos; y luego ese intervalo horroroso entre darse cuenta de que lo que no se es consciente y volver el rostro para ver lo que siempre ha estado allí, todo el tiempo… »

«El desierto tenía el color pardo de la piel del león.»

«¿Acaso no somos todos fanáticos? Solo digo que vosotros los estadounidenses fingís no saberlo. Los vínculos son algo muy serio. Elige tus vínculos con cuidado. Elige tu templo de fanatismo con suma atención. Lo que vosotros quisierais cantar como amor trágico es un vínculo de mal elegido. ¿Morir por una persona? Eso es una locura. Las personas cambian, se van, mueren, enferman. Se marchan, mienten, enloquecen, enferman, te traicionan, mueren.» 

«Incluso el “nosotros” es teórico.»

«No es querer hacerme daño, sino querer que deje de hacerme daño.»

«¿Y qué pasa cuando a veces no hay opción sobre lo que amar? ¿Y si el templo va a Mahoma? ¿Y si simplemente amas? ¿Sin decidirlo? Lo haces simplemente: la ves y en ese instante te olvidas de la contabilidad y lo único que puedes elegir es amarla...»

«Aquí todos estamos profundamente solos. Es lo que tenemos en común, la soledad.»

«La pelota deja de ser la pelota. La pelota empieza a ser algo que sabéis que debe estar en el aire, dando vueltas.»

«Sabía lo que sabían los Beats y lo que sabe un grupo jugador de tenis, hijo: aprende a no hacer nada con todo tu cuerpo y toda tu mente y todo lo hará lo que te rodee.»

«Espera pesadillas. Vienen con el territorio. Intenta aceptarlas. Déjelas que te enseñen.»

«Sugiere una expansión, pero sin expandirse de verdad. Conduce a ese tipo exacto de inevitabilidad que se niega a sí misma. Es fuertemente dactilar, pero con algo de buqué coral. Pero inhumana. Mario piensa en la palabra “evocador”, como “un eco no evocador de esto o aquello”.»

David Foster Wallace (1996)