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—Sal Paradise
Me desperté cuando el sol se ponía rojo: y aquel fue el momento
inequívoco de mi vida, el más extraño momento de todos, en el que no
sabía ni quién era yo mismo: estaba lejos de casa, obsesionado, cansado
por el viaje, en la habitación de un hotel barato que nunca había visto
antes, oyendo los siseos del vapor afuera, y el crujir de la vieja
madera del hotel, y pisadas en el piso de arriba, y todos los ruidos
tristes posibles, y miraba hacia el techo lleno de grietas y
auténticamente no supe quién era yo durante unos quince extraños
segundos. No estaba asustado, simplemente
era otra persona, un extraño, y mi vida
entera era una vida fantasmal. Estaba a medio
camino atravesando América, en la línea
divisoria entre el Este de mi juventud y el
Oeste de mi futuro, y quizá por eso sucedía
aquello allí y entonces, aquel extraño
atardecer rojo.
Jack Kerouac (On the road, 1957)
On the road
Conocí a Dean poco después de que mi mujer y yo nos separásemos. Acababa
de pasar una grave enfermedad de la que no me molestaré en hablar,
exceptuado que tenía algo que ver con la casi insoportable separación y
con mi sensación de que todo había muerto. Con la aparición de Dean
Moriarty empezó la parte de mi vida que podría llamarse mi vida en la
carretera. Antes de eso había fantaseado con cierta frecuencia en ir al
Oeste para ver el país, siempre planeándolo vagamente y sin llevarlo a
cabo nunca. Dean es el tipo perfecto para la carretera porque de hecho
había nacido en la carretera, cuando sus padres pasaban por Salt Lake
City, en un viejo trasto, camino de Los Angeles. Las primeras noticias
suyas me llegaron a través de Chad King, que me enseñó unas cuantas
cartas que Dean había escrito desde un reformatorio de Nuevo México. Las
cartas me interesaron tremendamente porque en ellas, y de modo ingenuo y
simpático, le pedía a Chad que le enseñara todo lo posible sobre
Nietzsche y las demás cosas maravillosamente intelectuales que Chad
sabía. En cierta ocasión, Carlo y yo hablamos de las cartas y nos
preguntamos si llegaríamos a conocer alguna vez al extraño Dean
Moriarty. Todo esto era hace muchísimo, cuando Dean no era del modo en
que es hoy, cuando era un joven taleguero nimbado de misterio. Luego,
llegaron noticias de que Dean había salido del reformatorio y se dirigía
a Nueva York por primera vez; también se decía que se acababa de casar
con una chica llamada Marylou.
Jack Kerouac (On the Road, 1957)
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